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julio 01, 2015
octubre 01, 2014
LA VITAL ASISTENCIA A LAS TENIDAS
Por Juan Eduardo Galleguillos M.
M:.M:.I:_. R:.L:.M:. Isis Nº 27
Gran Oriente de Chile
Muchas veces hemos visto como los HH:. de un Taller faltan a la Tenida, por diversas razones. Así hay tenidas con concurrencias inferiores al 50% del cuadro Logial, exponiendo a la Logia a una situación de inestabilidad que puede llevarla incluso hasta el abatimiento de CCol:.; inasistencias que son además, un pésimo ejemplo para los HH:. más nuevos y pone en serios apuros a los gobernantes de turno, pues ellos tratarán de mejorar, a veces sin resultado, este acto tan irresponsable de faltar al Taller en forma periódica.
M:.M:.I:_. R:.L:.M:. Isis Nº 27
Gran Oriente de Chile
Muchas veces hemos visto como los HH:. de un Taller faltan a la Tenida, por diversas razones. Así hay tenidas con concurrencias inferiores al 50% del cuadro Logial, exponiendo a la Logia a una situación de inestabilidad que puede llevarla incluso hasta el abatimiento de CCol:.; inasistencias que son además, un pésimo ejemplo para los HH:. más nuevos y pone en serios apuros a los gobernantes de turno, pues ellos tratarán de mejorar, a veces sin resultado, este acto tan irresponsable de faltar al Taller en forma periódica.
Antes de Iniciarnos se nos preguntó entre otras cosas, si podíamos acudir a las Tenidas periódicamente, ciertamente hemos respondido afirmativamente, por ello dimos otro paso. Luego, el importante día de nuestra Iniciación, hemos jurado respetar entre otras cosas la Ley Masónica a que adhiere el Taller, leyes en las que la asistencia a Tenidas es parte del conjunto de normas que un Masón ha jurado respetar.
Sin embargo, al cabo de un tiempo, algunos de los HH:. AA:., quienes a mi entender resultan los miembros más vulnerables, sensibles, los más riesgosos en cuanto a su lealtad masónica, por su poco tiempo en el camino de la Masonería, o, en ocasiones también algún CC:. o MM:.MM:., empiezan a faltar a la Tenidas. Las excusas son múltiples, incluso creemos que con sólo entregar nuestras excusas, ya hemos cumplido con la formalidad y el faltar a la Tenida pasa a segundo plano. El tema es aun más grave cuando esta práctica se hace regular en algunos Maestros, pues son ellos, los llamados a predicar con el ejemplo.
Realmente todos en Logia debemos recordar en primer lugar, lo importante, necesario y honorífico que resulta respetar los juramentos que hemos asumido voluntariamente. Sin embargo, cualquier problema profano resulta en la justificación perfecta para faltar al Taller y para sentirnos respaldados en el incumplimiento del deber. En mi opinión, cuando esto ocurre, debemos preocuparnos y ocuparnos. El masón comienza a formarse así mismo, desde el día de su Iniciación. Para realizar este trabajo, debe asumir que necesita incrementar su intelecto a través de la lectura, afinar su raciocinio a través de la reflexión acerca de lo leído e incrementar su fraternidad y experiencia de vida, mediante la convivencia permanente con sus HH:. en la Tenidas. Además es en el Taller, donde la experiencia de sentirse y comportarse como Masón, con todos sus ritualismos, usos y costumbres, se experimenta en forma práctica, vistiendo nuestro M:. y ejerciendo con orgullo y responsabilidad, cuando es pertinente, el cargo que se me ha encomendado. En mi opinión, la asistencia frecuente nos entrega, jornada tras jornada, la Magia de participar en el huevo creador, la alegoría de ser uno más de los planetas circundantes, la felicidad que se siente al ver y abrazar a tus HH:. y HHnas:., admirar la sincera entrega de cada uno de ellos con sus Trabajos, la alegría que provoca ver los avances de cada Apr:. o Comp:., la gratitud que se siente al recibir la palabra certera de algún Hermano(a), que te ayuda a aclarar alguna de las múltiples interrogantes que tratamos de resolver cuando buscamos el significado oculto entre las alegorías y los símbolos.
Faltar al Taller debiera ser provocado por razones muy poderosas. La asistencia regular, debiera ser un acto agradable, una instancia de desconexión de lo trivial, para conectarnos con nosotros mismos y con lo más trascendente. Aunque muchos problemas nos agobien, y todos tenemos problemas, en la Logia encontraremos más paz y quietud que en ningún otro sitio, lo que sin duda nos ayudará en nuestras tribulaciones, pues es un sitio donde los problemas profanos quedan afuera. Debemos comprender que estamos en un camino distinto, en un camino que nos conecta con lo más sagrado e importante en la vida del ser humano, en un camino que con nuestro propio trabajo, nos llevará a mejorar interiormente, tarea que sin duda es relevante para nosotros y la sociedad toda.
Escucho HH:. que muestran su descontento con las actitudes de otros HH:., o con la forma en que se efectúan las cosas en el Taller, se convierten en verdaderos jueces y así justifican sus ausencias. Probablemente hay momentos de incertidumbre individual y también habrá mucho de excusas en estas actitudes. No hay nada más dificil que mirarse uno mismo. Siempre es más fácil mirar los defectos de los demás. Los que se han adentrado en el estudio del VITRIOL comprenderán lo que digo, pues en ese acróstico radica el verdadero cambio que debe efectuar cada Masón de sí mismo. Es muy difícil detectar cuales aristas de mi piedra debo desbastar, es muy difícil reconocerlas y tener la voluntad del cambio, uno quiere, pero, al no poder, es más fácil mirar para el lado y así, descubriendo las imperfecciones de los otros, justificar silenciosamente las propias y de paso, salir arrancando de este lugar, lógicamente aduciendo argumentos para sentirnos auto-disculpados.
La Masonería es una escuela esencialmente a-dogmática y moral y, a través de sus alegorías y símbolos, va enseñándonos las diferentes herramientas con que contamos para hacer nuestros trabajos, no nos muestra una lista de prohibiciones. La Masonería es libertaria, cada uno sabe donde le aprieta el zapato, hasta donde pule su piedra, y cual es el resultado que logrará con sus trabajos. Eso está bien, no hay una marca que Ud. deba cumplir, cada uno establece su propia marca, todos somos distintos. Ello no significa que podamos dejar de cumplir nuestros compromisos, pues, si lo hacemos, nos estamos engañando a nosotros mismos, y en vez de re-nacer, seguimos muertos en la vida anterior.
Podemos abandonar las filas de la Masonería, seguir viviendo como antes, sin darnos siquiera cuenta de la experiencia vivida. Si así fuera para Ud. está bien, simplemente no era un Masón y no serlo no lo matará. Pero aquellos que desean perseverar en la vida masónica, no pueden pretender seguir adelante con la falta de compromiso con la Logia y con sus HH:. y la ausencia periódica implica falta de compromiso. Cuando una Logia se ve disminuida por la inasistencia de muchos HH:. se nota en el ambiente. Sin duda, los más responsables con sus deberes harán lo imposible por sacar adelante una Tenida Justa y Perfecta y generalmente esto se logra. Sin embargo este impacto es probablemente mucho más fuerte en la moral de los AA:. y hasta en los CC:.. Por ello, los MM:.MM:. deben ser ejemplares al respecto, los CC:. que ya han empezado su camino a la Maestría, también deben ser un ejemplo para los AA:., y finalmente los HH:.AA:. deben asumir a cabalidad su compromiso. Ocasiones habrán para faltar, que duda cabe, pero que sean realmente imposibles de subsanar.
El día de Tenida, en el mejor día de la semana, el día de la fraternidad, de la filantropía, del saber escuchar y hablar, del aprendizaje sin límites, de la introspección necesaria, de la conexión con aquellos pocos que conocen mi secreto de ser un Masón, con aquellos que siempre me respetarán y ayudarán, con aquellos a los que no debo abusar por sus bondades, con aquellos que, aún siendo y pensando muy diferente a mí, son mis pares pues son mis HH:. masones, a quienes cuando encuentre en la vida profana y en cualquier lugar, siempre veré y trataré en forma diferente. Es un alto Honor y un orgullo tener que desarrollar un Traz:. para la Tenida, pues los Trabajos se celebrarán en torno a ese Sol que será mi aporte, el que se verá enriquecido con las luces de mis HH:.. Nunca olvidemos que ser Masón es una forma de vida y que la asistencia al Taller es parte fundamental de esa forma de vida.
Si se siente debilitado o decepcionado, por lo que sea, antes de dejar de asistir, o hacer de su asistencia un acto irregular, acérquese a un Hermano M:., a su Vig:. o al V:.Maestro, ellos lo acogerán. Si vemos un H:. teniendo una asistencia irregular, no lo juzguemos, acerquémonos a él, escuchemos sus pensamientos, ayudemos al H:. o Hna:. a volver a su Logia.
Si se siente debilitado o decepcionado, por lo que sea, antes de dejar de asistir, o hacer de su asistencia un acto irregular, acérquese a un Hermano M:., a su Vig:. o al V:.Maestro, ellos lo acogerán. Si vemos un H:. teniendo una asistencia irregular, no lo juzguemos, acerquémonos a él, escuchemos sus pensamientos, ayudemos al H:. o Hna:. a volver a su Logia.
julio 17, 2014
LOS SOLSTICIOS EN LA MASONERÍA
Por J. E. Galleguillos M.
“Las fiestas de San Juan Bautista y San Juan
Evangelista, son el momento simbólico en que los Masones reflexionamos en
nuestro interior y advertimos nuevas verdades morales y nuevas realidades
espirituales para continuar con la obra suprema, en un nuevo comienzo"
Duberlí Yáñez Araya
En nuestras
Tenidas Solsticiales, que se efectúan en los meses de Junio para el de
Invierno, y Diciembre para el de Verano, coincidiendo con el comienzo de las
estaciones del año mencionadas en nuestro Hemisferio Sur, debemos primeramente abrir
los Trabajos en la forma acostumbrada en el Primer Grado simbólico del
R:.E:.A.. y A:., es decir, observando cuidadosamente la formalidad requerida
ante tan Magna celebración. Así, y debidamente dirigida la tenida por el Delegado
Regional en ausencia del Gran Maestro, o por éste último sin excepción, según
reza el Artículo Nº 61 de nuestro Código Entre Columnas, estamos en condiciones
de enfrentar una Fiesta Solsticial en forma correcta y vivir grupal, intensa e
íntimamente lo que allí ocurre. Por algo los Solsticios son las fiestas más
significativas del calendario masónico.
Los Masones
celebramos a nuestra forma, lo que por milenios han celebrado diferentes civilizaciones.
En estas festividades realizadas en diferentes formatos según la cultura y la
época, se celebraba el “nacimiento del joven Sol”. Nuestros ancestros, en
diferentes puntos del orbe y en épocas distintas del mundo, desde los Cananeos,
Egipcios, Celtas, Romanos, Persas, Sirios, Fenicios, Griegos, Hindúes, Mayas,
Incas, Aztecas, y Mapuches entre muchos otros, habían advertido los diferentes
cambios en la naturaleza, originados según sus observaciones, por la presencia
o ausencia, cercanía o lejanía del sol. Los misterios de la noche y el día, la
oscuridad y la luz, el frío y el calor, la dualidad permanente y cíclica de la
tierra, fueron la inspiración de los estudiosos y observadores de todas las
épocas. Seguramente se preguntaban porque cambiaban las condiciones de la
tierra, el clima, sus cultivos, la fauna, los cielos, y la naturaleza en
general, que misterios generaban estos cambios que afectaban sus vidas, y por
ello vieron finalmente en el Sol, un dios dador de vida, una fuente inagotable
de luz y calor que cíclicamente les favorecía. El estudio mediante la
observación de las estrellas, de la Luna, el Sol, el caudal de los ríos y el
comportamiento de la naturaleza en general, entregó muchas respuestas a las
inquietudes que tuvieron estas diferentes formas de vida en sus diferentes
etapas en la tierra, ellos captaron finalmente como el joven Sol comenzaba su
renacer en cierta época del año. Se crea así el Mito Solar, que ha permanecido
por milenios entre nosotros. Todas estas culturas sin excepción, comenzaron a
celebrar estas fechas, en Invierno con el fuego reemplazando al sol para pedir
su regreso, su renacer y en Verano para celebrar sus cosechas y la abundancia
que les regalaba la naturaleza bañada por el padre Sol.
La Masonería
al celebrar los Solsticios, del latín “Solis Statio” traducido como “sol
detenido”, pues aparentemente permanece detenido por tres días en estas fechas,
recuerda aquella indisoluble relación entre el hombre y la naturaleza, que ha
sido conmemorada por tantas civilizaciones a lo largo del tiempo. Este aparente
movimiento del Sol entre el Sur y el Norte, provoca no sólo los Solsticios de
Verano e Invierno, sino también los Equinoccios de Primavera y Otoño. Se marcan
así las cuatro estaciones a las que se ve sometida la tierra, provocadas
gracias a su forma e inclinación y que han dado origen a la vida. Es preciso
mencionar que sin la forma achatada de la Tierra en los polos y la inclinación
sobre su eje, probablemente nada de esto ocurriría. Paradojalmente esto sucede en forma invertida
en ambos polos terrestres, así, mientras en el Hemisferio Sur ocurre el
Solsticio de Invierno, al estar el Sol perpendicular al Trópico de Cáncer
ubicado al Norte del Ecuador, en el hemisferio Norte ocurre el Solsticio de Verano
al estar el sol perpendicular a este Trópico, a la inversa cuando el sol esta
perpendicular al trópico de Capricornio, provoca el Solsitio de Verano en el
hemisferio Sur, y el de Invierno en el otro lado.
El Sol es para
la masonería, la Luz que emana de Oriente, y la Luz es símbolo de sabiduría,
nosotros los
masones, en nuestro camino en búsqueda del perfeccionamiento individual para
poder finalmente colaborar en la Gran Obra de acción social, caminamos desde el
crepúsculo o tinieblas hacia la Luz de Oriente, desde las Apariencias a la
Realidad, en una búsqueda interminable, pues para los masones el Luz de Oriente
significa aquella Verdad inalcanzable en busca de la cual trabajamos día a día.
Al mismo tiempo, trabajamos desde mediodía a medianoche, es decir, desde que la
Luz nos ilumina con su máximo esplendor, hasta que el ocaso nos oculta el Sol,
el que muere para renacer a medianoche y reiniciar con ello, un nuevo cliclo.
Cíclica es también la naturaleza en relación al Sol, que provoca el frío y el
calor, la noche y el día, que nos remarcan la polaridad eterna en que vivimos,
representada en nuestros Templos por el pavimento de mosaico y las Columnas B y
J. Se simbolizan de este modo las Leyes inmutables del universo.
En 1717, las cuatro
Logias que dieron inicio a la masonería simbólica o especulativa que hoy
practicamos, proclamaron además de sus leyes y normas, a Juan el Bautista como su Santo Patrono, su
día en el calendario gregoriano es el 24 de Junio. De ahí proviene la conocida
Logia de San Juan, de donde se dice venimos los masones en la Masonería
Cristiana. Sin embargo no debemos soslayar el hecho de que el Mito Solar viene
siendo celebrado desde hace milenios por las culturas antes mencionadas, en las
que en el Solsticio de Invierno se celebraba con fuego, pidiendo por el renacer
o regreso de la luz solar y con ello las cosechas y la abundancia que este propiciaba.
Es así como se dice que Isis daba a luz
a Horus, el Dios Solar, en Diciembre, época del Solsticio de Invierno en
el hemisferio Norte. Fueron muchas las deidades nacidas en coincidencia con
esta fecha, o las fiestas que se celebraban con esta ocasión. Todas
simbolizaban el renacer, el año nuevo, la natividad, ejemplo de ello son Horus,
Mitra, Adonis, Dionisos, Krishna, Hermes, Buda o el propio Jesús, muchos de
ellos nacidos de madre Virgen y en la misma fecha, pues los partos virginales
se han repetido en la historia de la conjunción “hombre-Mito Solar” a lo largo
de la historia, desde mucho antes que la Virgen María. (“El Solsticio en la historia de la Masonería”, Luis Yañez – Arancibia,
2007).
Así mismo las Logias de San Juan celebran
en el Solsticio a San Juan Evangelista el 27 de Diciembre, quien junto a Juan
Bautista no son otra cosa que el Dios Jano cristianizado, emulando la celebración de los Collegia Fabrorum
romanos, con Jano el dios de dos caras, una vieja que mira al pasado y otra
juvenil que mira al futuro, prescindiendo del eterno presente desconocido
realmente para el hombre.
En nuestros Templos, tradicionalmente
orientados, están representados los cuatro puntos cardinales, Norte Sur, Este u
Oriente, y Oeste u Occidente. El Venerable Maestro está en Oriente, y
representa a ese Sol naciente, es por donde sale la Luz que pide el neófito el
día de su Iniciación y hacia donde todos los masones caminamos en busca de
superación, en Occidente está el Primer Vigilante, que representa el ocaso, el
fin del día, pero sin el cual, no habría un nuevo renacer y al mediodía está el
Segundo Vigilante, a pleno Sol, para enseñar y guiar sin sombras a los
Aprendices. Al Norte, en la zona más oscura del Templo, está el Septentrión,
lugar que ocupan los Aprendices, pues ellos, recién incorporados a las filas de
la Orden, sólo cuentan con su pasado profano y requieren de dosis reguladas de
Luz a fin de ir avanzando paso a paso en el camino que inician en la vida
masónica.
Al tener la Masonería la finalidad de
enaltecer moralmente a la humanidad, no pudo haber elegido de mejor forma el
simbolismo del “movimiento” solar, con sus enseñanzas abiertas sobre los ciclos
interminables, y su clara enseñanza de lo permanente a través del tiempo, que
nos habla directamente de la vida y la muerte necesaria para la resurrección a
la vida y así cíclica e infinitamente. Hemos aprendido el día de nuestra
Iniciación, que es preciso morir a un estado, para poder renacer a uno nuevo.
Es preciso que esa muerte nos descomponga hasta los huesos, para que brote
desde el fondo una nueva vida, la naturaleza nos lo muestra en forma evidente.
La comprensión de este constante morir y renacer permite al Masón comprender
las cosas de manera distinta, no adoramos al sol como una deidad, o por su
fuerza vital natural, sino que está presente en nuestros Templos como un
símbolo didáctico que nace en Oriente para entregarnos la Luz de la Sabiduría,
cada vez que estamos en Logia, para ir individualmente transformándonos
interiormente en símbolos de Luz que irradien a la humanidad entera, Luz y
calor fraterno.
El Nacimiento es esperanza, el Solsticio
de Invierno es la Fiesta de la Esperanza, por ello está dedicado a los HH:.
AA:., quienes son la esperanza de futuro de nuestra Orden. Ellos han sido
recién sembrados, y como la semilla que ha de morir en la entrañas de la
tierra, ellos, como todos los Masones, han muerto en la caverna a la vida
profana, su germinación es la esperanza
para una cosecha como futuros MM:.MM:. que sigan adelante con la Gran Obra. Han
de crecer al alero de la Plomada, hacia arriba en forma recta, como la planta
en busca de la luz solar, ambos tienen sus raíces en la Tierra y requieren de
la luz y el calor para hacer fructíferos sus esfuerzos por crecer, en el caso
de los Aprendices de las Luces de sus Hermanos Compañeros y Maestros y del
calor fraternal que se deben brindar los Masones mutuamente. También nuestra
Cadena Fraternal es un símbolo de los ciclos infinitos que nos regala la
naturaleza, pues como seres humanos siempre estamos en peligro de decaer, de
que mermen nuestras fuerzas en el incesante trabajo de pulir la Piedra Bruta, es
ahí cuando la fuerza de los ciclos, simbolizada en la Cadena Universal, nos
debe fortalecer, eslabón con eslabón, para renovar la marcha en los momentos
difíciles a que inevitablemente y como el frío invierno ocurrirán de tanto en
tanto en nuestra vida masónica. Ahí en Oriente está el Sol, simbolizando con su
Fuerza omnipotente, la Luz creadora y su vital energía repartida siempre en
Igualdad, esto es lo que el Masón debe hacer, convirtiéndose él mismo en fuente
de Justicia, Igualdad y Fraternidad para todos, ayudando con ello a que las
semillas de la Masonería algún día den flores y frutos a la sociedad toda.
La Esperanza es lo que celebramos en el
Solsticio de Invierno, por ello hemos comido frutos secos y obtenido semillas
en la ceremonia, es lo que con inteligencia el hombre ha guardado de la época
de la abundancia, aprendiendo que siempre es preciso conservar energía para
cuando el Sol y su Luz estén lejos y los fríos invernales sequen lo que quedó
de las cosechas, mermando nuestras fuerzas. Con esos frutos secos guardados,
que simbolizan nuestro aprendizaje producto del estudio, reflexión y trabajo,
nos apoyaremos en los momentos de duda, propios de la mente humana, para
resistir los ataques del ego en nuestro interior. Es el momento de refugiarnos en
nuestro propio Cuarto de Reflexiones, para tener la esperanza de poder renacer
airosos y pletóricos de energía al momento de subir un nuevo escalón en nuestra
vida masónica y retomar con fuerza y vigor nuestros trabajos.
marzo 21, 2014
EQUINOCCIO
Como en las leyendas en que reposan los Misterios y los cultos de los pueblos antiguos, los rituales de la iniciación masónica en sus tres grados simbólicos constituyen una alegoría de la marcha aparente del Sol por los doce signos del Zodiaco y sus evoluciones en el ciclo de uno año, así como sus efectos en la Naturaleza manifestados en la Primavera, el Verano, el Otoño y el Invierno.
El astro rey, constructor de la Naturaleza a la que fecunda con su calor y la alumbra con su luz, nace, crece, muere y resucita en un ciclo perpetuo sobre el firmamento. Es el principio generador imagen de la vida y de la fecundidad, que rejuvenece y perpetúa al mundo.
EN EL GRADO DE APRENDIZ MASÓN
Esta primera etapa de la iniciación masónica representa dramáticamente el origen, el nacimiento del Sol y tiene lugar en el periodo comprendido del 21 de diciembre al 21 de marzo, del Solsticio de Invierno al Equinoccio de Primavera.
Procedente de la oscuridad, que hace referencia a la constelación de Capricornio, el Sol nace renovado y recorre los signos de Acuario, Piscis y Aries, llegando al Norte o Septentrión.
Después de haber enfrentado la muerte aparente en las profundidades del Cuarto de Reflexiones, el candidato a Aprendiz de Masón ingresa a la Logia renacido y purificado por el elemento Tierra.
Vendado, hundido en las tinieblas de la ignorancia, marcha pobre y desvalido, acompañado por el Hermano Terrible quien lo guiará en los tres viajes simbólicos o pruebas de purificación dentro del Taller: Aire, Agua y Fuego.
A partir de Aries o el Carnero al inicio de la primavera, el Sol se desarrollará ante los ojos de la humanidad hasta llegar a su virilidad.
Aries, conocido también como el Cordero Reparador según los mitólogos, es el símbolo de la fuerza porque al entrar en él es cuando el Sol empieza a ser más fuerte y más caliente.
El Norte o Septentrión iluminado débilmente por la luz del Sol, es lo que mejor se aviene a los ojos del nuevo Aprendiz, que débiles aún, no podrían resistir la intensidad de sus fulgores. En su defecto destella en la constelación de Tauro, una de las estrellas más brillantes del cielo, Aldebarán, considerada como la Antorcha de la Humanidad, para infiltrar en los noveles iniciados el amor que deben sentir los francmasones por sus semejantes y los sentimientos más delicados que inspiran la beneficencia y la abnegación.
Tauro, símbolo del trabajo, es el sitial que constituye la piedra más nueva en el recinto masónico. El iniciado Aprendiz como la Naturaleza aún informe, estéril o muerta, es la Piedra Bruta que se va a desbastar. Es el hombre ignorante e inculto, en su estado natural de barbarie y superstición.
Al integrarse nuevos miembros a la Logia irá avanzando hacia el Poniente en su columna y según pase el tiempo avanzará hasta recibir más luz y calor, cuando le den el premio a su constancia y al trabajo arduo que hizo en la constelación de Tauro.
De www.luzinterior por Juan Eduardo Galleguillos M.
febrero 06, 2014
LOS MISTERIOS DE CERES Y ELEUSIS
Por Ricaurte San Mateo, de la web Secreto Masónico
Orfeo dividió los misterios en dos grados: el primero llamado Isotérica (publica) estos desenvolvían la Teogonía Egipcia por medio de sus emblemas y moral, y el segundo llamado Esotérica (particular a los iniciados) donde se enseñaba no solo el sistema físico de la naturaleza, sino también todos aquellos conocimientos que pudieran influir directamente en la civilización de los pueblos. El control de los Misterios de Eleusis en los tiempos clásicos quedó en manos de dos familias: los Eumólpidas, de donde se elegía el Oficial en Jefe o Hierofante y los Keryces o Heraldos o portador de la doble antorcha , quien era el segundo en el rango llamado Dadoukós, el tercer oficial era el Hieroceryx o Haraldo Sagrado elegido de entre los Keryces, que tenía el cuidado general del templo, y tenía a su cargo a los aspirantes durante las pruebas de la iniciación. Un cuarto oficial era el Epibomus o Servidor del Altar que dirigía los sacrificios.
Los Misterios estaban divididos en dos grados, los Menores y los Mayores. En los Menores, celebrados en el templo de Demeter y Cora en Agra cerca de Atenas, allí se enseñaba sobre la vida después de la muerte en el mundo intermedio o astral, la ceremonia era celebrada por el Hierofante asistidos por los oficiales, y los iniciados en este grado eran llamados Mystae, que denota cerrar los ojos, y significaba que estaba aun ciego para las verdades que se rebelarían mas adelante, y como en Egipto eran sometidos a duras pruebas y a un severo entrenamiento para el desarrollo de los sentidos del plano astral y su objetivo era preparar el neófito para su recepción en los mayores.
Los Misterios Mayores, se celebraban en Eleusis durante el mes de Septiembre y duraban nueve días, en honor a las Diosas Demeter y Persephone. El Templo de Eleusis se dividía en tres partes: El megarón o santuario, correspondiente al lugar sagrado del Templo de Salomón, el anactorón, o santo de los santos, y el departamento subterráneo bajo el templo. La regiones infernales, y el castigo del no iniciado impío era simbólicamente representado en este subterráneo, y era un episodio del drama de Demeter, Persephone y Plutón. En ellos la enseñanza de la vida después de la muerte era extendida hasta el mundo celestial, y se continuaba con el estudio de la Cosmogénesis y Antropogénesis, en ella los iniciados eran llamados Adoptae y significa el que contempla.
La lección, el dogma, el método de instrucción representado por símbolos, el vinculo secreto de la fraternidad, dieron importancia a estos misterios que perduraron hasta la caída del Imperio Romano. El Orfismo influirá en los primeros cristianos, después de haber encontrado el pensamiento Pitagórico. Será asimilado en algunos de sus principios esotéricos por grupos iniciáticos serios en la Edad Media como el rosacrucismo y la masonería. Si bien nosotros en Masonería no heredamos la sucesión de Eleusis directamente, algo de su inspiración fue recibida en nuestros ritos, los cuales tienen el mismo propósito, simbolizan los mismos mundos invisibles y su tarea es preparar al candidato para la augusta tarea que se encuentra detrás de todos los misterios.
enero 22, 2014
REFLEXIONES SOBRE LA INTOLERANCIA
De la web BESOMI
Autor: Muy R.•. H.•. DIEGO BERTOLUCCI
Past Gran Maestro de la Centenaria Gran Logia Simbólica del Paraguay
Past Sob.•. Gran Comend.•. del Sup.: .•. Consj.•. del R.•. E.•..:A.•. A.•. para la República del Paraguay.
Autor: Muy R.•. H.•. DIEGO BERTOLUCCI
Past Gran Maestro de la Centenaria Gran Logia Simbólica del Paraguay
Past Sob.•. Gran Comend.•. del Sup.: .•. Consj.•. del R.•. E.•..:A.•. A.•. para la República del Paraguay.
LA INTOLERANCIA (No Tolerar) tiene su fuente en una disposición común a todos los hombres que es la de imponer o pretender imponer a los demás sus propias creencias sus propias convicciones de lo que cada individuo supone tener el poder para imponerlas convencido además de la legitimidad de su propia creencia.
Dos son los aspectos esenciales de LA INTOLERANCIA:
1) La desaprobación de las creencias y convicciones de los demás imponiéndoles las nuestras.
2) El poder de impedir a los demás pensar y vivir como les plazca tal vez hasta un tipo de vida condicionado por nuestros valores y pensamientos.
LA INTOLERANCIA tiene raíces biológicas que en los animales se manifiesta bajo la forma de defensa del territorio y en el humano su origen se encuentra en reacciones puramente emocionales de su Yo: “no nos gustan los que son distintos a nosotros a lo que creemos o sentimos”.
LA INTOLERANCIA se ve como un aspecto natural en el niño como una pre-socialización al igual que el instinto de apoderarse de todo lo que le agrada en el ejercicio omnímodo de su voluntad de su querer o apetencia.
De esto se deriva que la tolerancia es un aprendizaje que requiere una permanente auto educación entender en masonería que la tolerancia se inicia a partir de que YO y EL OTRO somos uno mismo semejantes pero distintos donde el diálogo yo-tú es una relación comprensiva de lo nuestro como individuos.
En la vida cotidiana estamos expuestos a la experiencia de lo diferente y aunque se estudien las teorías de la diferencian o se presta normalmente suficiente atención al tópico de la intolerancia espontánea pues ésta escapa a toda definición y a todo análisis crítico es una reacción que hunde sus raíces en un inconsciente manipulado por valores familiares grupales o étnicos.
LA INTOLERANCIA más peligrosa es siempre la que nace de los impulsos elementales al margen de toda doctrina o pensamiento y ahí radica la dificultad para aislarla y refutar la con ayuda de argumentos racionales. Una persona me es antipática a primera vista y no la tolero sin saber por qué es un impulso emotivo y aparentemente irracional al que difícilmente se le puede poner valla racional. Sin embargo debe superarse esta actitud tratando de comprender qué es el otro es decir aprehender captar y aceptar la diferencia.
LA TOLERANCIA es una conquista personal una virtud elaborada entorno a la creencia y convicción que cada individuo es diferente y que el espacio de encuentro implica la aceptación del pluralismo de las individualidades.
La aceptación “del otro en mí” implica el plano de la igualdad de lo ajeno con lo mío para lo cual se deben pasar por estados espirituales de trabajo de nuestra piedra bruta con humildad y constancia:
1- Es necesario devastar la piedra pensando primero en que se tolera lo que se desaprueba pero no se puede impedir éste es el umbral mínimo de la tolerancia: la imposibilidad de impedir y la posibilidad de aceptar lo otro.
2- El segundo estado de trabajo interior es la voluntad de intentar y comprender las convicciones del otro – que no implica adherirse a ellas -sólo comprenderlas. Ese es el intento de suspensión de la violencia o intolerancia espontánea por el conocimiento del otro.
3- La etapa decisiva y final es aquélla en que se reconoce el derecho al error personal unido a la idea que cada cual tiene el derecho de sostener sus propias convicciones basado en la libertad interna de la elección de sus creencias.
El trabajo en Logia debe trazar geométricamente el dialogo sobre las creencias y convicciones dentro de la ética de la discusión que presupone haber llegado a esta tercera etapa del trabajo personal de la piedra bruta.
LA INTOLERANCIA es uno de los más funestos enemigos de la masonería como sendero del conocimiento y la comprensión de lo humano y su totalidad y su totalidad es siempre la expresión del reconocimiento que la confrontación de ideas asegura la cohesión de una vida e identidad colectiva dejando de lado la supremacía de mi propio ser en detrimento de los demás y del orden natural en virtud del cual los seres humanos somos idénticos y distintos.
Así LA TOLERANCIA es la resultante del ejercicio de la libertad de cada uno en igualdad de derechos con los otros en un punto de encuentro que es el ejercicio de la libre expresión produciendo una cierta hermandad o fraternidad en la convivencia de los opuestos en un acto de unidad basado en la libertad e igualdad de todos y de cada uno.
Este concepto de la tolerancia llevado al campo de las ideas políticas implica el concepto de la libertad y el de la igualdad como elementos fundamentales de la Justicia Social y el Bien Común. La universalidad de la aceptación de estas ideas es el Estado Social de Derecho.
enero 15, 2014
V I T R I O L
Por gentileza: LEÓN ZELDIS MANDEL, FPS, 33°
Como es bien sabido, la palabra VITRIOL escrita como arriba, con puntos separando las letras, representa una expresión en latín que significa “Visita el Interior de la Tierra, y Purificando Encontrarás la Oculta Piedra”. Esta leyenda aparece frecuentemente en ilustraciones y textos alquímicos, con este mismo significado.
Una explicación, la más común, de su uso en Francmasonería, es la de que mediante la introspección, purificando la mente y desechando los pensamientos“impuros” (los vicios), se llega a descubrir el verdadero yo, la personalidad que envuelve la chispa divina, oculta dentro del alma, y ese conocimiento permite transmutarla como si uno pudiera hacer uso de la célebre piedra filosofal. Su uso precediendo a la ceremonia de iniciación se integra entonces al proceso gradual de purificación del candidato, condición necesaria para una verdadera iniciación.
Pero, ¿qué significa en realidad esa introspección? Literalmente, la palabra introspección significa mirar hacia adentro. Es decir, reflexionar sobre nuestros propios pensamientos, deseos, aspiraciones, temores y afectos. En algunos rituales masónicos, en cierto momento de la ceremonia de iniciación se le descubre al candidato un espejo, donde ve reflejada su propia imagen. En otros rituales, el espejo se encuentra en la Cámara de Reflexión. En ambos casos, el propósito del espejo está claro: señalarle al candidato que la transformación iniciática que comenzará con la ceremonia masónica podrá llegar a su perfeccionamiento cuando él la descubra en su propio interior.
Es importante prestar atención al uso del verbo “Visitar”. Significa que la introspección está destinada a ser un viaje de ida y vuelta. Claramente, una estadía prolongada en el oscuro y profundo espacio psicológico (el interior de la tierra) es peligrosa y puede terminar en la locura. Es la peligrosa experiencia mística descrita por los cabalistas, como la “entrada al huerto” (el Pardés).Según la famosa parábola cabalista “cuatro entraron al Pardés”, pero sólo uno regresó incólume.
Acabo de mencionar el interior de la tierra como referencia a la psicología profunda, pero también es conocida la identificación simbólica de la tierra, la Madre Tierra, con el útero materno. El candidato que permanece un tiempo simbólicamente en el interior de la tierra ejecuta la etapa preliminar para su nacimiento simbólico (neófito), que ocurre al ver la luz. No por casualidad el parto es también llamado el alumbramiento. Todo este simbolismo lo preserva la Masonería en su ceremonia de iniciación, siendo la única institución que conserva dichas tradiciones esotéricas en el mundo moderno.
¿De qué purificación se trata en el VITRIOL? En realidad, la frase en latín usa la palabra “Rectificando”. Rectificar, aparte de su significado corriente de corregir o enderezar, tiene el significado de purificar, como el alcohol rectificado.
La piedra mencionada en el VITRIOL tiene un rico simbolismo. La relación entre piedra y padre es bien conocida, pero lo que es menos conocido es que la misma relación existe en el idioma hebreo, el idioma original del Viejo Testamento. En hebreo, piedra es “even” (alef-bet-nun), padre es “av” (alef-bet) e hijo es “ben” (bet-nun), o sea que la piedra combina padre e hijo. La piedra representa al ser humano en numerosos relatos mitológicos, como en el mito de Cadmo, o cuando Rea le ofrece a Cronos una piedra en lugar de su hijo Zeus para que lo devore. Como todo símbolo esotérico, es necesario revelar gradualmente su significado oculto levantando uno a uno los velos que lo cubren.
Algunos autores consideran que la piedra del VITRIOL es la piedra filosofal, ese producto de la alquimia que permitía transmutar en oro los metales bajos, otorgaba el conocimiento del pasado y el futuro, y era asimismo la panacea, el remedio universal para todos los males. Otros, sin embargo, mantienen que la piedra es sólo un hito marcando el camino hacia el conocimiento, lo que coincide mejor con el significado de la iniciación.
La piedra tiene una plétora de alusiones simbólicas. Siendo el material de construcción más sólido y perdurable, representa la estabilidad y permanencia del alma humana, no sujeta a los estragos del tiempo. Hay un sinnúmero de piedras, cada una con su propio simbolismo: las piedras preciosas, por ejemplo, relacionadas, entre otras cosas, con el pectoral del Sumo Sacerdote en el Templo de Jerusalén, el que se ponía para entrar al Santo de los Santos y poder dirigirse personalmente a Dios.
La capital del arco, esa curiosa piedra de forma cuneiforme truncada, curva en las puntas y recta en los costados, es la que por sí sola mantiene el arco. Hay un grado masónico completo centrado en esta piedra tan particular. Otra piedra singular es la piedra angular, la que determina la ubicación del edificio.
La “oculta piedra” del VITRIOL está velada, pues ese es el significado de la palabra “oculta”, y para encontrarla es preciso desvelarla, como retirando la venda que cubre los ojos; el procedimiento en el mundo físico deben repetirse en el mundo espiritual para que la iniciación cumpla su pleno cometido.
julio 05, 2013
PERSEVERANCIA
Por J.E. Galleguillos M.
M:.M:.
Del latín “perseverantia”, según la RAE significa “Constancia en la virtud y en mantener la gracia hasta la muerte”, “acción de continuar con constancia lo que se ha empezado”, “que dura permanentemente o por largo tiempo”; sin duda una virtud que debe el Masón buscar en su interior y materializar en su acción.
Son muchas las causas del abandono; la razón puede satisfacerse a sí misma con múltiples argumentos que justifiquen el dejar algo de lado o no continuar con lo que se ha emprendido. Sin embargo cuando se ha comenzado un camino, como ha elegido el Masón desde que tocó a las Puertas del Templo y fue admitido para ser Iniciado, debe trabajar muy duro para derrotar los múltiples obstáculos que sin duda obstaculizarán su camino hacia la Luz y la Verdad.
Por ello es que se inicia como A:. M:., pues debe ir aprendiendo primeramente el significado de los S:. que le irán comunicando lentamente sus MM:. y de acuerdo a su esfuerzo, irá comprendiendo cual es la tarea que tiene que desarrollar con él mismo, para ir subiendo en esta escalera que lo llevará a los grados superiores y que fortalecerá su voluntad.
El H..A:. ingresa débil, tiene convicciones profanas, cada obstáculo es un muro infranqueable que lo invita a abandonar su camino y regresar a la comodidad de vivir en la ilusión permanente de la profanía. Sin duda iniciar el camino de la Luz tiene un costo, es demandante en extremo, requiere estudio, lectura, reflexión, comprensión permanente, requiere asistencia a la L:. y presencia no sólo física sino mental y espiritual en las TT:., compartir, aprender a callar, aprender a caerse y levantarse, respetar y fraternizar adecuadamente. Todo esto implica apertura de mente y principalmente un esfuerzo extra para generar en sí mismo la idea que lo llevará a fortalecer su convicción de querer algún día ser un M:.M:., es decir, un verdadero M:., que ha triunfado sobre la muerte para renacer a la vida nueva, que ha caminado desde las tinieblas a la Luz, de la ilusión a la realidad, y que ha logrado el objetivo, gracias al desarrollo con voluntad de la perseverancia, a través de la comprensión primaria de lo que verdaderamente es real e importante para él y por tanto para ayudarlo a cumplir su propósito.
“El que persevera alcanza” dice el dicho, por ello la Mas:. es piramidal y sólo llegarán arriba los que luchen y puedan vencerse a sí mismos en sus temores, inseguridades y desconfianzas, con el desarrollo de su fuerza interior y mediante la permanente visita a la caverna,acompañada de la reflexión y el estudio.
marzo 14, 2013
MELIORISMO, ECLECTICISMO Y SINCRETISMO
Meliorismo es una palabra del acervo cultural masónico que no podrán encontrar en la RAE. Sólo los francmasones deliberamos al respecto. La Masonería es una orden esencialmente Meliorista ya que tiene por finalidad el perfeccionamiento moral, intelectual y físico del hombre y, por consecuencia, el de la sociedad.
Con este objeto, incita a sus adeptos a investigar la verdad y a practicar todas las virtudes..., en estas palabras encontramos uno de los principios y fundamentos del Meliorismo.
Hoy gracias a internet podrán encontrar muy buenas planchas sobre este principio, pero ¿cuántas palabras más se han perdido? La masonería logró rescatar varias,(Recordemos la que usamos en ABORA: La Circularización) y esto nos confiere un patrimonio único para el enriquecimiento humano, y para alcanzar el "conócete a ti mismo", "Noceste ipsum" (Reseña en nuestros rituales) y también el , "Gnosti se autom" y el "Gnoriste ton eafto sas" en el templo de Delfo.
En una conversación corriente se dice que una persona es meliorista cuando es optimista, suele considerarse esa cualidad como algo temperamental o innato, algo que a uno le pasa de forma independiente de su voluntad personal. Se trata de un talento, de una actitud que hace ver la cara positiva de la vida. Muy a menudo esto de ser optimista es considerado por las personas "responsables" o "serias", casi como ser un iluso o no tener "los pies en la tierra". A veces dicen incluso, con cierto cinismo, que ellos son " optimistas bien informados".
Así como el eclecticismo permite recoger de cada enseñanza lo mejor el Meliorismo permite extraer incluso del mal el bien. Esta es una poderosa forma de encarar la vida, nada sobra en la vida, en universo, todo tiene una explicación, un sentido, un propósito y podemos aprender de ello, enriquecernos, crecer.
El Meliorismo es la posición opuesta al pesimismo llamada también optimismo relativo, que parte de la base de que aunque se acepte que en el mundo las cosas andan mal, que los valores de mayor jerarquía, como verdad, belleza, perfección, justicia y otros, no se den en los hechos, siempre la vida presenta elementos que es posible y conveniente desarrollar, y que peor sería aceptar las cosas como están. Esta tesis ha sido desenvuelta con sagacidad por los autores norteamericanos, en especial el sociólogo Lester Frank Ward, inventor del término, quien se expresa así: «El optimismo puede decirse que es la tesis; el pesimismo la antítesis, y el meliorismo la síntesis de la relación del hombre con el universo. El optimista dice: no hagas nada, porque nada hay que hacer. El pesimista dice: no hagas nada, porque nada se puede hacer. El meliorista dice: haz algo, porque hay mucho que hacer y se puede hacer».
La Moral Meliorista, es la creencia de que aunque la vida esta llena de crueldad e injusticia, el mundo tiende a mejorar continuamente por el persistente esfuerzo humano.
Visto de esta manera, el perfeccionamiento moral del hombre consiste en definitiva no en suprimir el mal sino en triunfar sobre él.
El Meliorismo admite la existencia del mal como un hecho inevitable, por cuanto todo ser creado es imperfecto y sujeto a decadencia, pero acepta que el bien vence al mal, que la perfección del mundo es posible y depende del libre albedrío de los humanos.Por lo tanto podemos con nuestro quehacer aumentar o disminuir la perfección según el empleo que hagamos de nuestra vida.
El Meliorismo, nos señala una conducta humana que apunta a tomar lo mejor de las ideas con el fin de hacer de esta selección una síntesis superior, una suma sinérgica de ellas.
En masonería, según otro autor, consiste en que lo mejor de la espiritualidad del iniciado sea lo que fluya hacia el medio en que éste se encuentra lo que también tiene una connotación axiológica, de valores, ya que cuando decimos "lo mejor" se trata que emerja lo bueno, el bien personal y el bien común.
Justamente la ceremonia de iniciación y la praxis masónica pretenden estimular los sentimientos más nobles del iniciado, hacerlos emerger, superlativizar los sentimientos de fraternidad, tolerancia, caridad, justicia, etc., que en mi opinión no están sujetos a consensos. Simplemente son como son y no son transables. El hombre en la sociedad profana busca sin cesar sensaciones nuevas y corre de una a otra y su finalidad permanente es distraerse y en este camino de ansiedades y presiones de diferentes tipos es imposible encontrar el camino del conocimiento espiritual. La estimulación de los sentimientos nobles contrarresta esta situación y permiten al hombre tener la fuerza de conocer. Dice el gran filosofo Rudolf Steiner "el hombre cuyos sentimientos son nobles, puros, intensos y profundos experimenta algo que no es capaz de experimentar otro con sentimientos más Pobres".
Por otra parte Ecléctico es una palabra de origen griego por unión de la preposición EK (fuera) y del verbo KALEO (llamar), llamar a los de fuera, con lo cual EK+KALEO=EKKALEO=convocar. Así ekklesía es el conjunto de los que son llamados o convocados y designa a cualquier reunión por "Convocación". (Nuestras Convocatorias). La palabra ecléctico/a indica además una elección o selección de algo y cuando digo selección en este caso me refiero a lo mejor de algo. Una comunidad o pueblo elegido o una selección de elementos de diversa naturaleza en una sola colección o reunión.
Así la masonería es ecléctica, sincrética y meliorista. Busca lo mejor de las ideas, lo mejor de las personas, convoca a los mejores hombres libres y de buenas costumbres y con deseos de perfeccionarse, busca exacerbar lo mejor de la espiritualidad y nobles sentimientos de los que la componen y que esto fluya para el bien. ¿Qué es lo mejor? Creo que la respuesta la podemos encontrar en la ética, la moral, los valores y en los principios de nuestra orden.
Me atrevo a decir que unido a lo expuesto va el sincretismo de la masonería (palabra que viene del griego synkretismós que significa unión, coalición) y que se refiere a un sistema filosófico que trata de conciliar doctrinas diferentes y que también se da en la escuela del filosofar que es nuestra Augusta Orden.
febrero 21, 2013
ARA Y MAGIA TEURGICA
De la Web secreto-masonico
La palabra ARA proviene del latín: ara o araus, que se
traduce como Altar o Piedra de Sacrificios. A su vez, se define ALTAR como
piedra, mesa, o monumento religioso dispuesto para inmolar a la víctima y
ofrecer el sacrificio. Puede describirse un altar como una estructura elevada
sobre el nivel del piso, dedicada a algún culto, sea éste en forma de ofrendas,
sacrificios, o plegarias. Su estructura puede ser sencilla, y su construcción improvisada,
o bien puede tratarse de una construcción soberbia con pretensiones de
eternidad, pero en cualquier caso, es la forma que ha tenido el hombre, desde
sus épocas más remotas, de manifestar su fe y su esperanza; el lugar que
representa lo que venera, lo que respeta, o lo que considera superior a él.
Según refiere Heródoto, los egipcios fueron los primeros que erigieron altares
a sus deidades. Posteriormente, todas las culturas lo hicieron, destacándose
que los judíos, e igualmente sus vecinos paganos, edificaban dos clases de altares:
uno para el ceremonial y el incienso, que ubicaban dentro de sus templos, y
otro para el sacrificio y holocausto, que erigían en campo abierto, al aire
libre, en el frente del templo. Mucho antes que ellos, casi todos los pueblos prehistóricos
edificaron altares, realizando en ellos sacrificios de todo tipo, incluyendo
los de seres humanos. Para la Masonería, y según el diccionario masónico, Ara
es la mesa consagrada para recibir los juramentos y promesas, y depositar en
ella el libro de la ley y los atributos del grado en que se trabaja. El Ara es
el artículo más importante y más sagrado del mobiliario del salón de una logia.
Si bien el ritual de iniciación hace referencia al Ara triangular de los juramentos,
su forma puede variar, predominando básicamente dos modelos: La forma cúbica de
tres pies de alto, como la que vemos en nuestro templo, inspirada en la que adornaba
primero el Tabernáculo, y luego el Templo del Rey Salomón, cuyas caras señalan
los cuatro puntos cardinales, simbolizando para algunos, las cuatro estaciones,
para otros los cuatro elementos de la naturaleza, y para otros, los cuatro principios
fundamentales (que a veces se inscriben, uno en cada cara): querer, saber, osar
y callar. O bien la forma de un prisma de base triangular (como la que presenta
nuestro templo vecino) tomada de los antiguos Druidas, cuyas caras miran
respectivamente al oriente, al norte, y al sur. A diferencia del Rito de York,
en que el Ara se ubica en el centro del templo, en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado
está ubicada a los pies del Oriente, frente al trono del Venerable Maestro, sobre
el pavimento de mosaico. Habiendo explicado su definición, su evolución en la
historia, su descripción física y su ubicación en nuestros templos, pasemos a
analizar lo medular de su concepto, que es su simbolismo.
Los ingleses han definido a la Masonería como la ciencia
de la moral, velada por alegorías, e ilustrada con símbolos. Los símbolos son
tan antiguos como el hombre, y han sido expresión manifiesta de los primeros
destellos de inteligencia. Símbolo es cualquier cosa que, por la representación,
figura o semejanza, nos da a conocer o nos explica otra. El lenguaje
fundamental de la Masonería, se hace por medio de símbolos, de modo que a
medida que profundizamos en su interpretación, ese lenguaje va cobrando para
cada uno de nosotros un significado personal, vivenciado y no siempre transferible,
que tiene por objeto llevar al masón al encuentro de un mensaje que lo conduzca
hacia la verdad y hacia la luz. El Ara es el símbolo de lo invisible por
excelencia. Representa la eternidad, lo secreto, lo misterioso, lo desconocido,
y en general, a las fuerzas ocultas que existen en el universo. Simbólicamente
es lo que une al masón con el G.·.A.·.D.·.U.·.. Cuando el recipiendario realiza
ante el Altar su promesa de honor, se retira de allí como ser nuevo. El Ara ha
oficiado como Altar de Sacrificios, habiendo inmolado allí su pasado, en
especial sus pasiones y sus vicios, como una ofrenda al G.·.A.·.D.·.U.·.. Como
vimos, el Altar se eleva desde los cuadros blancos y negros del pavimento de la
logia, los que simbolizan la dualidad emergente de los pares de opuestos. Son éstos pares de opuestos sobre
los que el iniciado debe desarrollar su existencia, manteniéndose equidistante
de ellos, sin exaltarse ante los éxitos, ni hundirse ante las desventuras. El
Ara se eleva física y simbólicamente de la concepción dualista de la vida. Está
por encima de lo bueno y lo malo que es propio del diario vivir, y su ubicación
nos simboliza la necesaria elevación que hemos de dar a nuestros pensamientos,
a fin de poder percibir lo que se esconde tras la apariencia contradictoria de los
pares de opuestos. Hasta ahora hemos reflexionado sobre el Altar en sí mismo. A
continuación haremos una breve mención –a fin de no extender en demasía éste
trabajo- a las diferentes herramientas que encontramos sobre el Altar. Su importancia
simbólica es tal, que podríamos realizar un trazado individual para cada una de
ellas. Sobre el Ara distinguimos, en primer lugar, el Libro de la Ley Sagrada,
o de la Ley Moral. Este sostiene nuestra fe, y nos enseña el camino de lo justo.
En nuestras latitudes, corresponde a la Biblia, si bien en otras, corresponderá
colocar aquel libro que se considere contenga la voluntad revelada del
G.·.A.·.D.·.U.·. . La presencia de un Libro de la Ley sobre el Ara, es una exigencia reglamentaria de las llamadas “Logias
regulares”, pues así lo establecen los “Antiguos Límites”.
Debe encontrarse abierto desde el momento en que se
inician los trabajos. En algunos Orientes se acostumbra abrirlo en el Salmo
133: “Mirad cuan bueno y cuan delicioso es habitad los hermanos juntos en armonía”...
En nuestros Templos, el Ritual aconseja abrirlo preferentemente en el capítulo
correspondiente al Evangelio según San Juan. Sobre el Libro de la Ley, se
coloca un compás, cuyo vértice apunta al oriente, (desde donde proviene su
energía), y sus puntas se dirigen hacia el occidente. Esta herramienta, de gran
contenido simbólico, representa la justicia con que deben medirse los actos de los
hombres y, porque no, también nuestras acciones. Nos prescribe la equidad con
que debemos tratar a nuestros semejantes, y en particular a nuestros HH.·..
Pero también, en éste lugar, simboliza al espíritu y a la razón.
Apoyada sobre el compás, observamos una escuadra. Al
igual que la anterior, es una antigua herramienta recibida de la orden de constructores,
con un riquísimo significado simbólico. Está formada por 2 líneas: la
perpendicular y la horizontal, formando un ángulo recto, como la línea del
deber de la que el buen masón nunca debe apartarse. En su ubicación en el Ara,
simboliza también al instinto, o a la materia. La disposición de la escuadra
sobre el compás no es un hecho baladí. Por el contrario, simboliza que la materia,
el instinto, la ignorancia, están dominando la inteligencia, el espíritu y la razón,
situación desfavorable que el aprendiz, con su trabajo, debe procurar revertir.
De modo que sobre el Altar encontramos presentes lo que se conoce como las Tres
Grandes Luces de la Masonería: el Libro de la Ley, el compás y la escuadra, las
cuales representan la sabiduría del G.·.A.·.D.·.U.·., el espíritu y la materia.
Junto a ellas, tenemos las llamadas tres luces menores, representadas por un
candelabro con 3 lámparas, encendidas por el portador de la luz que descendió
del Oriente. Nos indican los puntos principales que marca el sol en su recorrido:
dando origen a un nuevo día, al alcanzar su plenitud, y en el ocaso. Su
simbolismo puede ser tan amplio y variado como aprendiéramos hace pocos días en
relación al trazado acerca del ternario. Sin embargo, existe un mayor consenso
en aceptar que estas tres luces menores simbolizan la fe, esperanza y caridad,
llamadas también las virtudes teologales. Por último, observamos sobre el Ara,
un ejemplar cerrado de la Constitución de la Gran Logia, texto que contiene las
normas que regulan el funcionamiento armónico de la Orden, las que todos hemos
prometido respetar. En síntesis: sobre el Altar, que nos liga con el Principio
Creador, tenemos representadas la sabiduría del G.·.A.·.D.·.U.·., el espíritu y
la materia, iluminados por las tres luces menores, que llevan a esos símbolos
fe, esperanza y caridad, conformando sobre el Ara la síntesis de la perfección
que anhelamos alcanzar. Es así que al medio día, cuando nos disponemos a iniciar
los trabajos y el Ara se presenta como la hemos descrito, con los HH.·. al
orden, despojados de metales, y a cubierto. Es indudable la importancia del Ara dentro del
Templo. Hacia allí se dirigen todas las miradas, tanto del Oriente como del Valle.
Es allí donde realizamos nuestras promesas y juramentos. Es en torno al Altar,
que formamos nuestra cadena de unión.
Muy pocos autores masónicos serios definen a la Masonería
como una religión. Entre ellos, Mackey. Sin embargo, la Masonería requiere que
sus miembros crean en una fuerza superior al hombre, dando de ésta manera
cabida en ella a HH.·. religiosos y no religiosos por igual. En tal sentido, citamos
la declaración adoptada por la Gran Logia de Inglaterra en 1962, ratificada en
el Acta de Tenida Trimestral de dicha Gran Logia del 9 de diciembre de 1981.
...”No puede ser fuertemente aseverado que la Masonería no es una religión, ni
un sustituto de la religión”. La Masonería tiene como meta inculcar a sus
miembros estándares de conducta y comportamiento que considera aceptables a
todos los credos, si bien se restringe de intervenir en el campo del dogma o la
teología. La Masonería, en consecuencia, no está en competencia con la
religión, sin embargo, en la esfera de la conducta humana puede tenerse la
expectativa que sus enseñanzas sean complementarias de aquellas de la religión.
Por otro lado, su básico requerimiento de que cada miembro de la Orden crea en un
Ser Supremo, subrayando sus obligaciones hacia El, deben ser suficiente
evidencia para todos, excepto los prejuiciosos, que la Masonería acepta la
religión, requiriendo del hombre tener alguna concepción religiosa antes de ser
iniciado, esperando de él que, una vez admitido, continúe practicándola.
”Podemos admitir, en base a ello, que la Masonería no es una religión, pero que
sí es una institución religiosa. Que recibe en su seno a HH.·. de todas las religiones
o credos, e incluso a aquellos que, no creyendo en una divinidad, aceptan la
existencia de una Fuerza Superior al hombre que ordena la naturaleza”. Al
colocar un Altar en el centro de nuestro Templo reconocemos que el G.·.A.·.D.·.U.·.
centra nuestra existencia, surgiendo de allí la vida, la fuerza, y el poder.
La magia teúrgica se ocupa de la conversión de las
energías universales en frecuencias prácticas que puedan ser utilizadas de acuerdo
con las necesidades de cada ocasión. En si mismas dichas energías son
totalmente neutrales, no tienen ninguna afiliación con ninguna creencia,
sistema o persona de este planeta o de cualquier parte del Universo, por lo que
la coloración que toma el nivel mágico depende absolutamente de la naturaleza e
intención de quien las utilice. Aunque en el transcurso de los siglos el hombre
haya ideado muchos modos de llevar a cabo ese proceso, acaba comprendiendo de forma
inevitable que, básicamente, lo que está tratando de dominar es el poder de su
propia mente. El dominio de sí mismo es un campo del esoterismo, es necesario
primero constatar que constantemente somos dominados por múltiples circunstancias
y por una charla interna constante. El dominio de sí, no se trata de una
disciplina sencilla y sin problemas, pues, como todas las cosas de la vida,
necesita ser apropiadamente digerida y entendida. La magia en la masonería
forma parte muy real de la vida de muchos masones, puesto que la masonería básicamente
contiene algo más que un simple club social. La búsqueda mágica de los masones
está simbolizada por la idea de que cada masón busca su divinidad, y se somete
a una serie de aspectos iniciáticos que toman la forma de hazañas mitológicas.
Los que se sientan atraídos por la magia ritual, se preguntarán, por la manera
en que ésta se acomoda dentro de la masonería. Afirmemos que la magia masónica
se puede utilizar con o sin ritual, pues la ceremonia no es un prerrequisito
esencial para su efectividad. Lo que cuenta realmente es la fuerza mental del
masón, y su capacidad para adaptarse a cualquier aspecto con la que se enfrente
en un momento de su vida. La masonería claro es eminentemente ritualística,
para los ritualistas es importante la experiencia de grupo y el poder enfocado
de todos los masones de un mismo taller para acrecentar el poder. El altar o
Ara Sagrada, sirve de punto focal para la conciencia, lo que ayuda a contrarrestar
las condiciones de tensión negativa de la vida profana; el Ara Sagrada es el
centro mágico de la Logia Masónica, por ello es importante que todos miren
hacia ella durante los trabajos, el Ara Sagrada herencia de los antiguos
druidas, que para ellos y para nosotros representaba a Belino el Dios Solar.
octubre 24, 2012
EL KARMA
Por el I:.Q:.H:. J. R. Mella
R:.L:. J.V.Lastarria Nº 17
GODCH
R:.L:. J.V.Lastarria Nº 17
GODCH
Brevemente explicaré mi opinión acerca del funcionamiento de LA LEY DE COMPENSACIÓN, y digo brevemente, porque esta LEY, ha sido mal interpretada por el vulgo, y han hecho de ella una suerte de torpes conceptos, involucrando a la Majestad Divina, como un Dios Antropomórfico.
1ro.- No hay ninguna REVERSIÓN de la Ley de evolución, como sostiene algunas escuelas..Un ser humano no puede reencarnar en la forma o cuerpo de un animal inferior, COMO CASTIGO, es incompatible con las Leyes de Reencarnación y de Evolución, puesto que ambas leyes nos enseñan que cada etapa es PROGRESIVA.
2do.- La Ley de Compensación: es que por cada pesar o dolor que causemos a otro, sufriremos en el mismo grado, del mismo modo y en el momento en que la lección que debemos aprovechar con eso nos cause la mayor impresión. Por otra parte, este principio no exige "ojo por ojo y diente por diente", porque en el proceso no existe venganza ni la intención de causar sufrimiento.
3ro.- El
único propósito de la compensación es de enseñarnos una lección, de hacer que nos demos cuenta del error y que por eso hagamos evolucionar nuestra comprensión.
4to.- No se puede estar seguro de cuándo o como exigirá la Ley de Compensación sus demandas.
5to.- No sufriremos a causa de requerimientos del karma sin tener conciencia del hecho de que es una deuda karmática que estamos pagando.
6to.- Tal sufrimiento, sin tener una aguda comprensión de por qué y qué es lo que compensamos, sería incompatible con los principios fundamentales del karma, ya que por ese sufrimiento aprendemos una lección y avanzamos en nuestra comprensión........LA MENTE UNIVERSAL, DIOS, NO CASTIGA; DICHA DIVINIDAD, CORRIGE, INDUCE, LIMPIA Y ABRE CAMINOS, SIEMPRE Y CUANDO TU SEAS CONCIENTE, DE ELLO, DE LO CONTRARIO LA DEUDA KARMÁTICA, SEGUIRA SIN CUMPLIRSE.-
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